La filosofía de Bodegas Forcada está profundamente enraizada en el respeto por la tierra, la tradición familiar y la sostenibilidad ambiental, elementos que se reflejan en cada aspecto de su actividad vitivinícola. Trabaja desde hace generaciones para producir vinos que expresen con fidelidad el carácter del terruño en el que se cultivan sus viñedos.
Uno de los aspectos más distintivos de la filosofía de Bodegas Forcada es su vinculación con el entorno natural en el que se ubica. La bodega y sus viñedos se encuentran dentro de la Reserva de la Biosfera de La Rioja (Leza, Jubera, Cidacos y Alhama), un área con un valor ecológico reconocido por la UNESCO. Este hecho no es meramente geográfico ya que, constituye un compromiso real con la conservación del medio ambiente, la biodiversidad y el desarrollo sostenible de su entorno.
La marca de la Reserva de la Biosfera que exhibe la bodega es un sello de reconocimiento a su responsabilidad social y medioambiental. Según la normativa de la Reserva, las empresas que ostentan este distintivo han demostrado respeto por el medio ambiente, por los consumidores y también por sus trabajadores.
Este compromiso se traduce en prácticas vitivinícolas respetuosas con el entorno: los viñedos, muchos con edad centenaria, están situados a alrededor de 700 metros de altitud sobre escarpadas laderas, lo que favorece una maduración más lenta y aromática de las uvas, al tiempo que exige un cultivo manual y cuidadoso para preservar la calidad del fruto sin impactos negativos sobre el suelo o la biodiversidad local.
Una viticultura orientada a la sostenibilidad
La filosofía de Bodegas Forcada fomenta una producción prácticamente ecológica. En el día a día del viñedo no se emplean fertilizantes químicos ni herbicidas agresivos; en su lugar se practica un abonado natural con métodos tradicionales y se utilizan otros sistemas respetuosos para el control de plagas.
Este enfoque no es anecdótico: forma parte de una manera de hacer vinos que busca conciliar la producción con la conservación del paisaje y la ecología. Al estar enclavados en una Reserva de Biosfera, las prácticas agrícolas deben ajustarse a criterios de sostenibilidad estrictos, lo que impulsa a la bodega a mantener un modelo productivo que minimiza su impacto ambiental y contribuye a la salud del ecosistema de la Sierra de Alcarama.
La combinación de métodos tradicionales con técnicas modernas permite a la familia Forcada producir vinos de alta calidad sin concesiones al uso de químicos o prácticas intensivas. La recogida manual de las uvas, la selección rigurosa en el campo y la vinificación cuidadosa en bodega son expresiones claras de este compromiso.
El valor de la tradición familiar
Otro pilar fundamental de la filosofía de Bodegas Forcada es el sentido de continuidad generacional y el valor de la tradición familiar. Actualmente la bodega está dirigida por la cuarta generación de la familia Forcada, lo que demuestra una continuidad histórica y un compromiso con el legado recibido.
Esta tradición familiar va más allá de la simple transmisión del negocio: representa una forma de entender la viticultura como una labor de cuidado del territorio que se sustenta en el conocimiento acumulado de generaciones, adaptándose a los cambios técnicos sin perder la esencia de un trabajo artesanal.
La bodega valora el vínculo profundo con su entorno y con la comunidad local, entendiendo que la identidad de sus vinos no solo proviene de la uva, sino también del paisaje, las personas y la historia que hay detrás de cada viñedo. Este enfoque contribuye también a la preservación de prácticas vitivinícolas tradicionales que, de otra forma, podrían desaparecer frente a modelos más industrializados.
El valor de la tradición familiar
Si bien la tradición familiar es un valor clave, Bodegas Forcada no rehúye las técnicas modernas que aportan precisión y calidad al proceso de elaboración. Esto se observa, por ejemplo, en la modernización de sus instalaciones en 2001, cuando la cuarta generación decidió construir una bodega nueva con tecnología avanzada para procesar un volumen significativo de uva y desarrollar métodos de crianza adecuados en barricas de alta calidad.
Este equilibrio entre lo tradicional y lo moderno es parte de su filosofía: respetar lo que ha funcionado durante generaciones, pero adoptando técnicas que mejoran la calidad sin sacrificar el carácter original del vino. Así se logra que los vinos de Forcada reflejen tanto la singularidad del terruño riojano como un nivel de