Bodegas Forcada es una bodega familiar situada en Rincón de Olivedo, un pequeño pueblo al sudeste de La Rioja, en la denominada Rioja Oriental. Esta zona forma parte de un paisaje vitivinícola único dentro de la Denominación de Origen Calificada Rioja, donde la tradición vinícola se remonta a siglos de historia y a un profundo arraigo con la tierra y el viñedo.
La historia de Bodegas Forcada está estrechamente ligada a la trayectoria de una familia viticultora que, generación tras generación, ha trabajado la vid en el entorno natural de las escarpadas laderas de la Sierra de Alcarama, un área reconocida como Reserva de la Biosfera por su valor ecológico y su biodiversidad.
Las condiciones únicas de sol, altitud y suelo, con viñedos situados en torno a los 700 metros sobre el nivel del mar, han sido esenciales para que las vides puedan alcanzar una maduración excelente y una complejidad aromática que distingue a sus uvas y a sus vinos.
El origen documentado de la actividad vitivinícola de la familia Forcada se remonta aproximadamente al año 1910, cuando Marcos Forcada heredó de su padre unas pocas parcelas de viñedo que, de forma sorprendente, habían conseguido sobrevivir a la plaga de la filoxera que arrasó gran parte de los viñedos europeos a finales del siglo XIX y principios del XX.
Estos viñedos fueron cuidadosamente replantados y ampliados por Marcos, que además construyó la primera bodega de la familia y comenzó su andadura en la elaboración de vino. Parte de esos viñedos plantados entonces todavía subsisten y son una pieza fundamental del patrimonio vitícola de la bodega.
A lo largo de las décadas, la actividad de Bodegas Forcada se mantuvo ligada a un modelo tradicional y familiar de cultivo y producción. La bodega original, construida por Marcos, fue testigo de muchas generaciones dedicadas al cuidado del viñedo y a la elaboración artesanal de vino. Sin embargo, con el paso del tiempo, el edificio original comenzó a deteriorarse hasta el punto de que su rehabilitación resultó inviable.
Nuevas instalaciones
Fue entonces cuando, en 2001, la cuarta generación de la familia, encabezada por David Forcada, tomó la importante decisión de construir unas instalaciones completamente nuevas para la bodega. Estas modernas instalaciones incorporan la tecnología más avanzada para la elaboración del vino, con capacidad para procesar hasta un millón de kilos de uva y zonas específicas para la crianza en barricas de roble, sin perder de vista las raíces artesanales de la bodega.
Esta transición no significó un abandono de la filosofía tradicional, sino más bien una evolución que combina técnicas modernas con el saber ancestral de la familia Forcada. Desde las primeras viñas heredadas por Marcos a principios del siglo XX hasta el proyecto vitivinícola contemporáneo liderado por David, Bodegas Forcada representa un ejemplo claro de tradición familiar vitivinícola en La Rioja, un mundo donde la transmisión de conocimientos y el respeto por la tierra son pilares fundamentales.
Además de su importancia histórica y familiar, Bodegas Forcada ha logrado en los últimos años reconocimientos internacionales por la calidad de sus vinos, poniendo de manifiesto que la unión entre tradición y modernidad puede producir resultados de gran prestigio.
Un ejemplo de ello es el reconocimiento que uno de sus vinos, Alma de Forcada Cepas Viejas, obtuvo como uno de los mejores vinos de Garnacha del mundo en concursos internacionales, señal inequívoca de la excelencia alcanzada por la bodega en el competitivo panorama vitivinícola global.
Hoy, Bodegas Forcada sigue siendo una bodega de gestión familiar, con presencia de viñedos propios histórico y generacional, y continúa trabajando con el objetivo de trasladar al vino la belleza del paisaje donde se cultiva, la historia de su gente y los siglos de tradición vitícola que le preceden.