Origen y tradición vitivinícola de Bodegas Forcada

Hablar de Bodegas Forcada es hablar de tradición, historia familiar y una profunda conexión con la tierra. Situada en La Rioja, esta bodega representa el legado de varias generaciones dedicadas al cultivo de la vid y a la elaboración de vinos que reflejan el carácter de su territorio.

Los orígenes de la bodega se remontan a principios del siglo XX, concretamente alrededor de 1910, cuando Marcos Forcada heredó los primeros viñedos familiares y comenzó la actividad vitivinícola. A partir de ese momento se inició una tradición que ha pasado de generación en generación, manteniendo siempre el compromiso con la calidad y el respeto por el viñedo.

Con el paso del tiempo, la familia continuó desarrollando la bodega y ampliando su experiencia en el cultivo de la vid. Sin embargo, fue en 2001 cuando se produjo una etapa clave en su evolución. La cuarta generación de la familia, representada por David Forcada, decidió construir nuevas instalaciones que permitieran combinar la tradición heredada con tecnología moderna aplicada a la elaboración del vino.

Este cambio marcó el inicio de una nueva etapa para la bodega. Las instalaciones actuales permiten realizar procesos de vinificación con mayor precisión, controlando cada fase de la fermentación y del tratamiento de la uva para preservar al máximo sus cualidades naturales.

A pesar de esta modernización, Bodegas Forcada ha mantenido intacta su filosofía: el vino nace en el viñedo. Por ello, el cuidado de las cepas y la selección de la uva siguen siendo elementos fundamentales en todo el proceso. Las uvas se recogen manualmente y se transportan en pequeños remolques hasta la bodega para evitar daños y garantizar que lleguen en las mejores condiciones posibles.

Una vez en la bodega, las uvas pasan por un proceso de despalillado y maceración previa en depósitos de acero inoxidable a baja temperatura. Este método permite extraer los aromas varietales y los compuestos responsables del color y la estructura del vino, conservando la esencia de cada variedad.

El resultado de este trabajo es una amplia gama de vinos elaborados bajo la Denominación de Origen Calificada Rioja. Entre sus referencias destacan vinos tintos jóvenes, crianzas y reservas, así como líneas reconocidas como Flor de Baco o Alma de Forcada.

Uno de los mayores reconocimientos de la bodega llegó en 2019, cuando el vino Alma de Forcada Cepas Viejas fue premiado como el mejor vino de garnacha del mundo en el prestigioso concurso International Wine Challenge (IWC). Este galardón supuso un reconocimiento internacional al trabajo de la bodega y a la calidad de sus viñedos.

Hoy en día, Bodegas Forcada continúa elaborando vinos que combinan tradición, innovación y respeto por el entorno. Cada botella es el resultado de más de un siglo de conocimiento transmitido entre generaciones, donde la experiencia acumulada se une a técnicas modernas para lograr vinos con personalidad propia.

Más allá de la técnica, el verdadero valor de la bodega reside en su historia familiar. Cada cosecha es una continuación de ese legado iniciado hace más de cien años, y cada vino representa el esfuerzo y la dedicación de quienes han mantenido viva esta tradición vitivinícola.

Así, Bodegas Forcada no solo produce vino, también preserva una cultura y una forma de entender la viticultura basada en el respeto por la tierra, la paciencia y el conocimiento transmitido a lo largo del tiempo.

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